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Algeciras guarda una puerta al bosque en la barriada de El Cobre. Basta dejar atrás las últimas casas y acercarse al Río de la Miel para que el sonido de la ciudad vaya cediendo sitio al agua. El valle, protegido entre laderas, conserva un ambiente húmedo que explica su riqueza vegetal. Aquí el interés no está únicamente al final del camino: merece la pena detenerse ante la vegetación de ribera, las piedras cubiertas de verdín y los cambios de luz sobre el cauce.
El paseo permite leer también una historia de trabajo. El molino de Escalona, el puente de un solo arco y los restos del molino del Águila recuerdan una Algeciras que aprovechaba el río para moler y mantener sus huertas. No son decorados de una naturaleza intacta, sino huellas de la relación entre el bosque y quienes vivieron de él. Recorre el sendero señalizado hasta su final, reserva tiempo para mirar y regresa por el mismo camino: prolongarlo remontando pozas o enlazando con la sierra cambia por completo la excursión. La mejor visita deja el agua, las plantas y los restos históricos tal como los encontró.
El paisaje, paso a paso
Algeciras guarda una puerta al bosque en la barriada de El Cobre. Basta dejar atrás las últimas casas y acercarse al Río de la Miel para que el sonido de la ciudad vaya cediendo sitio al agua. El valle, protegido entre laderas, conserva un ambiente húmedo que explica su riqueza vegetal. Aquí el interés no está únicamente al final del camino: merece la pena detenerse ante la vegetación de ribera, las piedras cubiertas de verdín y los cambios de luz sobre el cauce.
El paseo permite leer también una historia de trabajo. El molino de Escalona, el puente de un solo arco y los restos del molino del Águila recuerdan una Algeciras que aprovechaba el río para moler y mantener sus huertas. No son decorados de una naturaleza intacta, sino huellas de la relación entre el bosque y quienes vivieron de él. Recorre el sendero señalizado hasta su final, reserva tiempo para mirar y regresa por el mismo camino: prolongarlo remontando pozas o enlazando con la sierra cambia por completo la excursión. La mejor visita deja el agua, las plantas y los restos históricos tal como los encontró.
- Distancia
- 2,4 km de ida
- Duración
- 50 min de ida, sin paradas
Datos del folleto de la Junta; el regreso duplica la distancia del sendero lineal.
Por dónde ir y qué descubrir
- En El Cobre, localiza el panel del sendero oficial y comienza por la pista de acceso.
- Observa el entorno del molino de Escalona y cruza por el puente del recorrido señalizado.
- Continúa por la ribera, atendiendo a los restos del molino del Águila y a los paneles del sendero.
- Llega al final señalizado y vuelve por el mismo itinerario; no remontes el cauce.
Acceso y preparación
Inicio en la barriada de El Cobre. Utiliza los accesos señalizados y aparca sin bloquear viviendas, caminos o pasos de emergencia.
- El folleto oficial describe 2,4 km y 50 minutos de ida: hay que sumar regreso y paradas.
- Piedras y raíces pueden resbalar; evita la salida con crecidas o lluvias fuertes.
- Los tracks circulares de la sierra no equivalen a este paseo de ida y vuelta.
Fuentes para conocer más
El mapa
Ubicaciones orientativas de lugares. No son trazados de senderismo.
Antes de ir
Los 2,4 km y unos 50 minutos del folleto son solo de ida. El acceso al carril es peatonal. Consulta el estado del sendero; no se presenta como zona de baño.
Confirma accesos, horarios y condiciones en la fuente oficial. En espacios naturales, respeta las señales y consulta restricciones. No ofrecemos trazados GPX verificados.
Fuentes consultadas
www.juntadeandalucia.es ↗Revisión documental · 2026-09-12
